POBREZA MUNDIAL
POBREZA: es una situación o forma de vida que
surge como producto de la imposibilidad de acceso o carencia de los recursos
para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas humanas que inciden
en un desgaste del nivel y calidad de vida de las personas, tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia
sanitaria o el acceso
al agua potable. También se suelen considerar la falta de medios para
poder acceder a tales recursos, como el desempleo, la falta de ingresos o un nivel bajo de los mismos.
También puede ser el resultado de procesos de exclusión
social, segregación
social o marginación. En
muchos países del tercer mundo, la situación de pobreza se presenta cuando no es posible
cubrir las necesidades incluidas en la canasta básica de alimentos. La situación persistente de pobreza se denomina
pauperismo.
La aplicación del concepto de pobreza a unos países frente a otros se
denomina subdesarrollo (países pobres).El concepto de pobreza es fundamentalmente económico, aunque también tiene impactos políticos y sociológicos. En la mayoría de los contextos se la considera algo negativo, pero en
algunos ámbitos espirituales la pobreza voluntaria se considera una virtud por
implicar la renuncia a los bienes materiales (voto monástico de pobreza, junto con los de castidad y obediencia). Históricamente
la pobreza ha sido objeto de distintas valoraciones ideológicas que implicaban
distintas respuestas.
Puede ser descrita o medida por convenciones internacionales, aunque pueden
variar los parámetros para considerarla.Un intento de definición responde al
hecho de que la pobreza debe ser vista como el resultado de un modelo económico
y social, ejercido y aplicado en un territorio y tiempo determinado, por los
diversos agentes económicos y políticos, que producen en la sociedad sectores
excluidos de los beneficios totales o parciales del modelo en ejecución. A
estos sectores excluidos de tales beneficios los llamamos generalmente pobres o
más genéricamente como parte de la pobreza existente.La pobreza no es pues una
causa que deba ser tratada como tal para combatirla, es el resultado de
procesos complejos y extendidos en el tiempo, que son difíciles de apreciar a
simple vista y que requieren investigación sostenida para lograr su comprensión
antes de plantear cualquier intento de terminar con la pobreza.
POBREZA ABSOLUTA:
A esta forma previa de ver la pobreza, centrada en las capacidades para
realizar las propias potencialidades, se opone otra definición igualmente
antigua, aquella que ve la pobreza y la condición de pobre (pauper) como
un estado de privación o falta de recursos para poder adquirir una “canasta de
bienes y servicios” necesaria para vivir una vida mínimamente saludable. Este
enfoque fue sistematizado a comienzos del siglo XX por el británico Seebohm
Rowntree en Poverty: A Study of Town Life (1901), un estudio
pionero sobre la pobreza que se transformaría en el punto de partida y
referencia de los futuros estudios sobre el tema. La razón de ello es doble.
Por una parte, este estudio se basa en una amplia investigación empírica
realizada en York, la ciudad natal de Rowntree, que abarcó nada menos que
11.560 familias, lo que equivalía a unas dos terceras partes de todas las
familias de York. La segunda razón es que para llevar adelante su investigación
Rowntree elaboró una serie de conceptos y métodos de medición que pasarían a
formar instrumentos centrales en prácticamente todos los estudios posteriores
sobre el tema. Entre estos instrumentos se destaca la elaboración de una “línea
de pobreza”, que no sólo incluía la alimentación sino además el acceso a la
vivienda, a prendas de vestir adecuadas y otros ítems absolutamente necesarios
para mantener lo que Rowntree llamó “un funcionamiento puramente físico”. Esto
le permitió definir dos tipos de pobreza, la “pobreza primaria” y la “pobreza
secundaria”. En pobreza primaria vivían aquellas “familias cuyo ingreso total
no era suficiente para obtener el mínimo necesario para mantener un
funcionamiento puramente físico”.9 En pobreza secundaria vivían las familias que podían alcanzar ese
mínimo pero no disponían de excedentes.
Estamos aquí frente a lo que habitualmente se denomina pobreza absoluta y
es aún hoy la medida globalmente más usada para determinar la extensión de la
pobreza, tal como lo muestran los cómputos realizados por el Banco Mundial en base a una “línea internacional de pobreza”. Esta línea fue
tradicionalmente fijada en 2 dólares estadounidenses de 1985 per cápita, en
paridad de poder adquisitivo, para definir la pobreza y en 1 dólar para definir
la pobreza extrema. En agosto de 2008, la línea de pobreza extrema fue
reajustada a 1,25 dólares. Esta cantidad refleja el promedio del ingreso mínimo
necesario para sobrevivir en los diez a veinte países más pobres del mundo.
POBREZA RELATIVA:
Frente a este criterio o forma de medir la pobreza ha existido otro enfoque igualmente clásico que apunta a la posibilidad de adquirir una canasta de bienes y servicios que puedan asegurar una vida digna de acuerdo a las convenciones y estándares de una sociedad determinada. En este caso tenemos la así llamada pobreza relativa, que varía con el desarrollo social que va determinando, en cada época y sociedad, aquel mínimo de consumo bajo el cual más que ver amenazada la supervivencia se cae en un estado de exclusión o imposibilidad de participar en la vida social. El ejemplo clásico de esta forma de pobreza fue dado por Adam Smith en La riqueza de las naciones al escribir: “Por mercancías necesarias entiendo no sólo las indispensables para el sustento de la vida, sino todas aquellas cuya carencia es, según las costumbres de un país, algo indecoroso entre las personas de buena reputación, aun entre las de clase inferior. En rigor, una camisa de lino no es necesaria para vivir. Los griegos y los romanos vivieron de una manera muy confortable a pesar de que no conocieron el lino. Pero en nuestros días, en la mayor parte de Europa, un honrado jornalero se avergonzaría si tuviera que presentarse en público sin una camisa de lino. Su falta denotaría ese deshonroso grado de pobreza al que se presume que nadie podría caer sino a causa de una conducta en extremo disipada.”
Frente a este criterio o forma de medir la pobreza ha existido otro enfoque igualmente clásico que apunta a la posibilidad de adquirir una canasta de bienes y servicios que puedan asegurar una vida digna de acuerdo a las convenciones y estándares de una sociedad determinada. En este caso tenemos la así llamada pobreza relativa, que varía con el desarrollo social que va determinando, en cada época y sociedad, aquel mínimo de consumo bajo el cual más que ver amenazada la supervivencia se cae en un estado de exclusión o imposibilidad de participar en la vida social. El ejemplo clásico de esta forma de pobreza fue dado por Adam Smith en La riqueza de las naciones al escribir: “Por mercancías necesarias entiendo no sólo las indispensables para el sustento de la vida, sino todas aquellas cuya carencia es, según las costumbres de un país, algo indecoroso entre las personas de buena reputación, aun entre las de clase inferior. En rigor, una camisa de lino no es necesaria para vivir. Los griegos y los romanos vivieron de una manera muy confortable a pesar de que no conocieron el lino. Pero en nuestros días, en la mayor parte de Europa, un honrado jornalero se avergonzaría si tuviera que presentarse en público sin una camisa de lino. Su falta denotaría ese deshonroso grado de pobreza al que se presume que nadie podría caer sino a causa de una conducta en extremo disipada.”
El riesgo de esta forma de ver la pobreza y, en general, de toda la idea de
la pobreza relativa ha sido bien apuntado por Amartya Sen, quién hace un
llamado a no perder de vista el “núcleo irreductible de privación absoluta en
nuestra idea de pobreza”. El riesgo es llegar a una relativización total de “la
pobreza” siguiendo la famosa frase de Mollie Orshansky acerca de que “la
pobreza, como la belleza, está en el ojo de quien la percibe”.12 Además, las expectativas sociales se mueven constantemente en la
medida en que una sociedad se desarrolla, elevando sucesivamente nuestra vara
de medir el umbral de lo que Smith llamaba “ese deshonroso grado de pobreza”.
De esta manera se puede relativizar y hasta banalizar el concepto de pobreza,
hasta el punto de decir que, por ejemplo, en Estados Unidos hay un porcentaje
mayor de pobres que, en los países del África subsahariana. También se puede
llegar a la conclusión que la pobreza aumenta al aumentar el bienestar general
de una sociedad ya que las expectativas sobre el “mínimo socialmente aceptable”
pueden aumentar más rápidamente que el bienestar real de la población.
CAUSAS DE LA
POBREZA:
El redescubrimiento de la pobreza y la existencia de diversas formas de exclusión o marginalidad social dieron origen a un amplio debate acerca de las causas de estos fenómenos. Los diversos enfoques planteados toman su punto de partida en una serie muy amplia de factores explicativos, entre los cuales destacan, combinándose de diversas maneras: el cambio tecnológico, los aspectos institucionales, los conflictos corporativos y los aspectos culturales. El mercado de trabajo ha estado en el centro del debate, pero también el Estado del bienestar, los flujos migratorios, las relaciones étnicas y raciales, la evolución o mejor dicho la disolución de la familia tradicional y el proceso de formación de subculturas. Incluso los argumentos de tipo biológico han jugado un papel importante en un debate que siempre ha tenido fuertes connotaciones político-ideológicas. El tema más controversial del debate ha sido el concepto de “underclass”, que alude a sectores degradados y excluidos socialmente que ya no pertenecen a ninguna de las clases establecidas de la sociedad. Pensadores sociales radicales como William Julius Wilson yAnthony Giddens lo han usado, pero también críticos conservadores del Estado del bienestar como Charles Murray. En un intento de capturar las ideas centrales de lo que ha sido un debate sumamente complejo, en los acápites siguientes se agrupan las distintas formas de explicar las causas de la pobreza en las sociedades avanzadas en tres grandes categorías: enfoques que enfatizan la dislocación estructural, enfoques que enfatizan el dualismo estructural, y enfoques que enfatizan la exclusión institucional.
El redescubrimiento de la pobreza y la existencia de diversas formas de exclusión o marginalidad social dieron origen a un amplio debate acerca de las causas de estos fenómenos. Los diversos enfoques planteados toman su punto de partida en una serie muy amplia de factores explicativos, entre los cuales destacan, combinándose de diversas maneras: el cambio tecnológico, los aspectos institucionales, los conflictos corporativos y los aspectos culturales. El mercado de trabajo ha estado en el centro del debate, pero también el Estado del bienestar, los flujos migratorios, las relaciones étnicas y raciales, la evolución o mejor dicho la disolución de la familia tradicional y el proceso de formación de subculturas. Incluso los argumentos de tipo biológico han jugado un papel importante en un debate que siempre ha tenido fuertes connotaciones político-ideológicas. El tema más controversial del debate ha sido el concepto de “underclass”, que alude a sectores degradados y excluidos socialmente que ya no pertenecen a ninguna de las clases establecidas de la sociedad. Pensadores sociales radicales como William Julius Wilson yAnthony Giddens lo han usado, pero también críticos conservadores del Estado del bienestar como Charles Murray. En un intento de capturar las ideas centrales de lo que ha sido un debate sumamente complejo, en los acápites siguientes se agrupan las distintas formas de explicar las causas de la pobreza en las sociedades avanzadas en tres grandes categorías: enfoques que enfatizan la dislocación estructural, enfoques que enfatizan el dualismo estructural, y enfoques que enfatizan la exclusión institucional.
POBREZA URBANA Y POBREZA RURAL:
La tasa de pobreza rural es el doble de la pobreza urbana. Sin embargo, la
pobreza urbana va en aumento. Mientras Latinoamérica la mayoría de los pobres
se concentran en las ciudades, en China, Europa Oriental y Asia central sucede
una ruralización de la pobreza. El alto nivel de pobreza urbana se debe a la
migración de las personas de las áreas rurales hacia las áreas urbanas
(búsqueda de un empleo mejor remunerado, mejor calidad de servicios sanitarios
y educativos). Sin embargo, la urbanización influye positivamente sobre la
pobreza general. Las tasas de pobreza general son más bajas cuanto mayor es la
proporción de población urbana.
La crisis económica de 1995, la falta de dinamismo en la agricultura, el
estancamiento de los salarios y el descenso de los precios reales en este
sector, es lo que provoca aún más la pobreza rural, si a esto le sumamos el
bajo costo que pagan los intermediarios a lo producido por los campesinos, para
después venderlos a costos más altos en zonas urbanas, demerita el trabajo del
campesino. Quien se ve en la necesidad de emigrar a lugares urbanos, dejando
sus tierras sin nadie que las trabaje, aumentando el costo de la agricultura y
por consecuencia el aumento a la canasta básica.
Se considera que la pobreza urbana se mide en las malas condiciones de
vivienda, alimentación, servicios básicos como luz, agua potable, drenaje. El
nivel de vida va de acuerdo a los niveles de ingreso que se tiene por persona,
si bien esta persona no tiene buenos ingresos económicos, habrá carencias para
vivir dignamente, al menos con los servicios básicos para garantizar el
bienestar.
Se debe considerar que la pobreza rural no es igual a la pobreza urbana, ya
que en la mayoría de los casos en la zonas rurales no se cuenta con ningún tipo
de servicio, como luz, agua, hospitales. El umbral de la pobreza en las zonas
rurales va más allá de los casos en las ciudades, ya que además la falta de
servicios acrecienta la falta de alimento, debido a que en la mayoría de las
zonas rurales los habitantes dependen de su tierras para cultivar. tomando en
cuenta que en algunos lugares no hay otra forma de alimentarse, ya que el
trabajo es escaso y los medios para desplazarse son casi nulos.
POBREZA EN ÁFRICA:
África es el continente más bello por sus imponentes
paisajes, fauna, flora y animales exóticos. También es el lugar escogido
para el evento más importante del deporte, pero sin duda pocos se preocupan por
los problemas que afectan a las personas de este continente, inmerso en la
pobreza. La realidad Africana es dramática, más de trescientos millones de
personas viven con menos de un dólar al día, treinta millones de niños
menores de cinco años sufren desnutrición y el 43% de la población no
tiene agua potable. Estas cifras sin duda son muy alarmantes, ver a hombres,
mujeres y niños desnutridos y enfermos.
Además de ser la región más pobre del mundo, sufre las
consecuencias de tener los índices más altos de contagios de SIDA, la
esperanza de vida se ha rebajado de 49 a 46 años de vida a cauda de esta
enfermedad. África registra el 70% de los casos de SIDA del mundo, con
más de 2,2 millones de muertes al año. Otro problema importante es la escasez
de agua, situación que se agrava con las fuertes sequias y la mala
administración hídrica.
La sequia trajo muchas consecuencias para los pobladores,
cómo las hambrunas y las millones de enfermedades que afectan todos los días a
los habitantes de África. Sin duda los que pretenden ayudar a este continente
han demostrado falta de eficiencia total, mientras que se lee este
articulo mueren cientos de niños, y no se ven los esfuerzos de nadie para
frenar esta gran pobreza que azota este país tan bello.




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